LA CRISIS HAITIANA

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LA CRISIS HAITIANA

Post by admin » Wed May 25, 2005 5:28 pm

LA CRISIS HAITIANA: PRINCIPIOS DEMOCRÁTICOS Y APLICACIÓN NORMAS INTERNACIONALES NO RESPETADOS

TEXTO PONENCIA EDWIN PARAISON
CONFERENCIA DE LAS AMERICAS, BAVARO, RD.
AUSPICIO: ASOCIACIÓN NACIONES UNIDAS Y FUNDACIÓN GLOBAL

SURGIMIENTO DE LA CRISIS
En Mayo del 2000 a raíz de las denuncias de la oposición haitiana de irregularidades en el proceso electoral en contra del oficialista partido Familia Lavalas, muy particularmente el modo de conteo de los votos que dio la victoria a 7 senadores en la primera vuelta, se inicio una crisis político electoral que tiene su verdadero origen en una grave crisis social y de carencia de liderazgo que padece Haití, lo cual ha sido ignorado por dirigentes políticos y de la sociedad civil, diversos sectores locales
y organismos internacionales, buscando prioritariamente alternativas a la crisis electoral sin tocar las raíces del problema que día a día empuja al país a la desintegración.

Con una secuela de 32 golpes de estado cubriendo la gestión de unos 42 dignatarios en 200 anos, mandatarios asesinados periodos gubernamentales interrumpidos, jefes de gobierno humillados y que tuvieron que tomar el camino del exilio la cultura del “dechoukaj” (quitar y poner a la fuerza a las autoridades) se ha impuesto de manera firme desde la caída de Baby Doc (Jean Claude Duvalier) en 1986 sobre los principios democráticos que debieron erigirse en baluartes de la conducción de la Nación al cesar la dictadura.

El pueblo haitiano desgarrado por la miseria la mas absoluta, espero, pero nunca vio llegar una autentica disposición de desprendimiento de los actores políticos crisis tras crisis para lograr un acuerdo de gobernabilidad democrática, empeorándose sus condiciones de salud, sus posibilidades de vida, debilitándo
se su nivel educativo, desapareciéndose sus anhelos de programas de viviendas, de acceso al agua potable y la electricidad. Perdiendo pues la batalla contra la pobreza, viendo la imposilidad como nación de alcanzar los objetivos del milenio acordado por el concierto de las Naciones del mundo.


ACCION ARMADA CONTRA EL GOBIERNO
4 anos después en febrero del 2004, la sociedad haitiana dividida en dos, partidarios y opositores de Aristide, llego al clímax del deterioro de la situación política con la ruptura del orden constitucional y la cuestionada salida del mandatario.

Oscar Arias, ex presidente de Costa Rica y Premio Nóbel de la Paz 1987 en una articulo publicado por The Washington Post en marzo del 2004 calificaba ese hecho de “insurrección armada de ex militares y lideres de escuadrones de la muerte que termino por recibir el respaldo de los gobiernos de Francia y los Estados Unidos”.

Jhon Kerry, infeliz candidato demócrata en las ultimas elecciones de
los Estados Unidos en plena campana critico la política de la administración republicana en el caso haitiano y dijo que si fuera el presidente “no dejaría que rebeldes armados tumben un gobierno democrático”

Las circunstancias que rodean la salida de Aristide, constituyen un cuestionamiento de la capacidad política de un sector mayoritario e influyente de la oposición de llevar a cabo su rol apegado a los principios democráticos , al permitir sin denunciarlo la llegada desde territorio dominicano de “rebeldes armados” donde supuestamente eran entrenados según los abodagos de Aristide y una comisión de investigación dirigida por un antiguo procurador general de los Estados Unidos Ramsey Clark, por la CIA, desde donde también, a partir de junio del 2001 hacían incursiones y acciones armadas, incluyendo sabotajes con saldos de victimas civiles y policías, tanto en los ataques a la academia de Policía de Haití, al Palacio Nacional y a la presa de Peligre.

Los “rebeldes” en su ultima ofensiva cont
ra el poder después de enfrentar a policías, ocupar las comisarías, tomar control de varias comunidades y ciudades, dejando muchas victimas en su camino , fueron recibidos por casi todos los dirigentes políticos y de la sociedad civil del país como héroes y calificados por el actual Primer Ministro Gerard Latortue de “combatientes de la libertad” olvidando en el caso de algunos su pasado vinculado al trafico de drogas y las violaciones de los derechos humanos como luego las autoridades de transición tendrían la necesidad de admitirlo públicamente.

De las conexiones políticas que tenían tanto con figuras estelares de la oposición a Aristide como con actuales oficiales del gobierno de transición, en varias ocasiones el asesinado autoproclamado comandante de los militares desmovilizados Ravix Ramissainthe , las explico públicamente en los medios, antes de su muerte. No existe ninguna duda sobre la denuncia reiterada del gobierno constitucional haitiano de la existencia de un “brazo armado” de la oposic
ión a partir del 17 de diciembre 2001 con el ataque al Palacio Nacional que pudo haberle costado la vida al Presidente, que al mismo tiempo ponía al desnudo las debilidades de prevención vía mecanismos de inteligencia y de defensa / repuesta armada del gobierno.

Dicho ataque fue visto como un montaje del gobierno. Hasta la OEA sentencio erróneamente en un informe que no se trataba de un intento de golpe de Estado. La violencia solo genera violencia. La repuesta de los partidarios lavalas quienes se movilizaron frente al palacio presidencial desde la madrugada de ese día, fue lamentablemente el ataque a locales de partidos de la oposición provocando entre otros repudiables actos el incendio de la biblioteca del extinto líder Gerard Pierre Charles, en el marco de la defensa de su gobierno.

Vale la pena señalar que muchos se preguntan como y por que la OEA no considero a solicitud del gobierno haitiano la aplicación de la Carta Interamericana cuando todas las condiciones estaban reunidas con la p
articipación de rebeldes armados para aplastar un gobierno electo de manera democrática. Entre otros el articulo 17 brinda la posibilidad de recibir la asistencia del organismo continental para el “fortalecimiento y preservación de la institucionalidad democrática”.


RENUNCIA VERSUS SECUESTRO
El Presidente Aristide desde el exilio denuncia que fue secuestrado por marines de los Estados Unidos quienes llegaron a su residencia en Tabarre a principios de la noche del 28 de febrero donde supuestamente entrego una carta de renuncia a miembros del personal diplomático de los Estados Unidos y no precisamente de manera libre a ninguna autoridad competente haitiana. Fue montado en un avión con rumbo desconocido en el cual junto a su esposa, otros familiares y asistentes allegados permanecieron por 20 horas con una escala en Antiguo para luego aterrizar en Africa Central.

El depuesto Jefe de Estado explico al mundo que la trama fue en complicidad entre Estados Unidos y
Francia este ultimo país que no le perdono sus gestiones a favor de la restitución de la deuda de la independencia, dinero que Haití, único país del mundo en haberlo hecho tuvo que pagar en 1825, 150 millones de francos oro, para que su Independencia fuera reconocida por la antigua metrópoli, con un valor agregado de mas 21 mil millones de hoy.

El Presidente Hugo Chávez de Venezuela entiende que el caso de Aristide es parecido a lo que él vivió en abril del 2002 cuando fue victima de un breve golpe de estado y estuvo prácticamente “secuestrado”.

Indudablemente la “renuncia” del Presidente Jean Bertrand Aristide no tiene ninguna similitud con otros casos conocidos en los últimos anos en Las Americas, siendo el caso del Presidente Lucio Gutiérrez en Ecuador el mas reciente, destituido formalmente por un voto de los legisladores asumiendo el vicepresidente Alfredo Palacio las riendas de la nación con la aprobación del poder legislativo. En estos días en Canadá, el Primer Ministro Paúl Martín pas
a por un momento muy difícil con un voto muy cerrado de 153/150 de la cámara de las comunes, bajo la presión del Partido Conservador evidentemente, pero respetando los mecanismos legales. La solicitud en este caso es la renuncia del Primer Ministro y su gobierno Liberal. Su respuesta no se hizo esperar “ni pensarlo” y esto es el juego democrático.


MOVIMIENTO ANTI ARISTIDE
Evidentemente sectores influyentes de la sociedad civil gestaron un gran frente de oposición en el marco de una lucha que al principio se vio como una forma de presión para hacer adoptar por el gobierno un “nuevo contrato social” bajo el liderazgo del empresario americano de padres haitianos y de ascendencia libanesa Andre (Andy) Apaid. Lo cual es totalmente legitimo en una sociedad democrática. “La caravana de la libertad” ocupaba los primeros planos de los periódicos y consagraba el desplazamiento de la clase política tradicional.

No-menos cierto que del grupo original que llevo Aristide a
l poder en diciembre del 1990 en las primeras elecciones libres celebradas en Haití, de las figuras importantes de la lucha democrática haitiana contra el régimen duvalierista, del intelecto haitiano y del movimiento popular que lo acompañaron en su exilio entre 1991 al 1994 quedaban muy pocas a su lado a final abrupto de este segundo mandato. Constituyendo esto un indicador claro que algo pasaba en la gestión del poder o en su manejo personal que definitivamente alejaba a sus más fieles seguidores de antes.

La oposición señala muy especialmente derivas autócratas, corrupción administrativa, trafico de droga, clientelismo político, violencia política acreditada a los “chimeres” que son bandas armadas ligadas a sectores cercanos al poder lavalas, violaciones de derechos humanos incluyendo crímenes calificados de estado.

De manera ilustrativa se mencionan los casos de manifestaciones del grupo 184 dispersadas por los “chimeres” o agentes de la Policía Nacional, las muertes del periodista Brignol
Lindor y del activista lavalasiano de Gonaives Amiot Metayer, como también el sabotaje a las antenas de las emisoras privadas en Bouthiliers, el horrendo ataque a estudiantes de la facultad de ciencias el 5 de diciembre del 2003, entre las mas notables acciones reprochadas al gobierno y de manera particular el silencio del Jefe de Estado o sus intervenciones tardías poco convincentes para tomar distancia de quienes se reclamaban de su parcela política.

Es de justicia también admitir que el régimen pasado acepto la instalación de un “gobierno paralelo” con el mandato de organizar nuevas elecciones con el Prof Gerard Gourgues como Presidente el mismo día de la juramentación oficial de Aristide; que no se conoce el caso del asesinato o del exilio de alguna figura política relevante o de algún periodista de renombre.


GOLPE DE ESTADO DEL 1991
La verdad es que el discurso de Aristide desde su púlpito de cura del populoso barrio de La Saline a finales de los anos 8
0, inspirado de la Teología de la liberación nunca agrado a la oligarquía haitiana incluyendo a prelados influyentes en la sociedad haitiana.

Su ascenso a la primera magistratura del Estado, sin experiencia política previa o alguna militancia partidista, convirtiéndose en el mandatario electo mas joven de la historia republicana, a través de un vasto movimiento popular llamado “lavalas” y con la infraestructura política del Frente Nacional para el Cambio Democrático (FNCD), preferido a los dinausarios de la política haitiana con un “record” de lucha para algunos incuestionable, obviamente lo favorece ante el pueblo no precisamente en los círculos de poder y decisión tradicionales.

A los 7 meses de su primera instalación fue “tumbado” por un golpe militar apoyado económicamente por parte del empresariado haitiano,“bendecido” por parte de la jerarquía eclesial e “internacionalmente” muchos piensan que un sector de la administración republicana de Bush Padre, si no participo activamente en su derr
ocamiento tuvo una política de “laissez faire” ante informes llegados a sus agencias de inteligencia que indicaban que el “golpe” se preparaba .

Indudablemente el retiro humillante de altos oficiales del ejercito haitiano en su discurso inaugural en febrero del 1991 ante las cámaras del mundo, nunca le fue perdonado. Mientras que otros adversarios critican su lenguaje juzgado en esa época poco conciliatorio con un manejo riesgoso de las diferencias sociales y raciales. Algunos intelectuales haitianos entienden que con la autoridad que le fue dado por el pueblo en su mayoría, desperdicio la oportunidad de lograr una gran reconciliación nacional por preferir el eslogan excluyente de “macout pa ladan”.

Pero generalmente se admite que sectores poderosos económicamente querían mantener el “status quo” del cual se beneficiaban a través de la corrupción publica y privada.

Paralelamente, sea un manejo puramente político o no, los pobres de Haití se sentían representados y a través de acciones
simbólicas percibían que habían dado un cambio en cuanto a su participación en la vida nacional, que por lo menos se les tomaba en cuenta.

El sueno democrático haitiano se convirtió en pesadilla con la represión en contra de los partidarios de Aristide desarrollado a través del territorio nacional por el golpismo militar con un saldo de entre 3,000 y 5,000 muertos en 4 anos según cifras manejadas por grupos internacionales de derechos humanos como Aministy Internacional, Americas Watch entre otros.

EL RETORNO AL PODER
En 1994 después de su elección a la presidencia de los Estados Unidos el ano anterior, Bill Clinton y la administración demócrata favorecieron el retorno al poder de Aristide para que terminara su mandato. Factores de la política interna estadounidense y maniobras entre demócratas y Republicanos, la movilización permanente para el retorno de su presidente de parte de haitianos de la diáspora con piquetes frecuentes ante la casa Blanca en Washington
y frente a las oficinas de la ONU en Nueva York, la necesidad de parar el flujo de "boat people" o “yoleros” haitianos que llegaba a Miami de manera constante, negociaciones previas al retorno que incluían por un lado la aplicación de políticas neoliberales y el uso de las fronteras marítimas y áreas de Haití de parte de la DEA en su lucha contra el narcotráfico, la reducción numérica del ejercito haitiano implicado en el narcotráfico a través de altos oficiales, forman parte del “paquete” que fue aceptado por Aristide para su retorno al poder con unos 20,000 marines.

Muchos dicen que “Titid” como cariñosamente lo llaman sus simpatizantes nunca regreso a Haití. El liderazgo y la popularidad del mandatario comenzaban a declinarse con acciones y medidas cuestionadas tanto por sus opositores como por sus partidarios:

a) La integración de antiguos funcionarios duvalieristas por ejemplo en el aparato estatal, fue sumamente criticado por la diáspora haitiana que le brindo un apoyo incondicional duran
te el exilio.
b) Sus infructuosos esfuerzos para “recuperar” los tres anos fuera del poder durante su exilio en Venezuela y Washington antes de aceptar la lógica de las elecciones para instalar a su antiguo Primer Ministro y amigo Rene Preval en el ano 1996
c) El reinicio de las relaciones con Cuba, tomado como argumento por la derecha haitiana para crear una situación embarazosa en el manejo de las relaciones con el gobierno estadounidense que lo apoyo en su regreso
d) El desmantelamiento de las Fuerzas Armadas, para la creación de una policía haitiana y al mismo tiempo la tolerancia de “bandas armadas”
e) La firma del acuerdo de 8 puntos con Bill Clinton que es visto en parte como una lesión a la soberanía nacional con relación a la posibilidad para las fuerzas de lucha anti narcóticos de los Estados Unidos de penetrar en territorio haitiano sin mayores inconvenientes
f) Las políticas neoliberales que fueron muy criticadas por dirigentes y grupos del movimiento popular haitiano.

Sin em
bargo esto no impidió a través de elecciones libres aunque boicoteadas por sus adversarios, su regreso al poder en noviembre del 2001 ante una oposición política a Lavalas que tampoco durante el mandato de Rene Preval lograra convertirse en una opción seria de poder. El boicot de las elecciones sin embargo no dejo de ser un cuestionamiento de la legitimidad del proceso aunque la victoria de Aristide era una crónica anunciada con o sin figuras relevantes de la oposición por lo cual no tuvo problemas en ser reconocida por la comunidad internacional siendo la Republica Dominicana el primer país en hacerlo de manera oficial.

LA COMUNIDAD INTERNACIONAL
Hay pues a través de instrumentos jurídicos internacionales un compromiso de la comunidad internacional en preservar el régimen democrático surgido de esas elecciones. El espíritu de la carta de la OEA y la Carta Interamericana exhorta al organismo a “promover y consolidar la democracia representativa”.

La OEA llevo a ca
bo no menos de 40 sesiones de trabajo con cerca de 30 viajes en Haití, algunos presididos por sus mas altos ejecutivos. Luego lideres de la CARICOM se implicaron en busca de una solución al conflicto político haitiano. Se logro la redacción de lo que se llama la “Hoja de ruta del CARICOM” que preveía la permanencia del Presidente Aristide en el poder con un primer ministro “neutral e independiente” quien formaría un gobierno de consenso con la oposición. Nadie pudo entender la intransigencia de la oposición a tan solo 8 días antes del 29 febrero del 2004 al no aceptar dicha propuesta que recibió el respaldo de Aristide.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, algunos piensan, de forma precipitada tomo la resolución 1529 del 29 de febrero para “reconocer la renuncia” del mandatario haitiano, seguramente bajo recomendaciones de dos de sus 5 miembros permanentes Estados Unidos y Francia.

Recientemente con la participación de todos sus miembros en un hecho sin precedente en América Latina
y el Caribe el Consejo de Seguridad se reunió en Haití del 13 al 16 de abril pasado, aunque su declaración final globalmente fue de apoyo al proceso de transición que debe de culminar con las elecciones previstas para noviembre y diciembre, tuvo que reconocer el evidente deterioro en materia de derechos humanos y llamar a un verdadero dialogo nacional sin exclusión tal como anteriormente había instado al gobierno de transición en la resolución 1576 del 29 de noviembre del 2004. Durante sus sesiones de trabajo en la capital haitiana miles de simpatizantes lavalas mantenían una marcha frente al local de la ONU pidiendo el regreso de su presidente.

Por lo menos el jefe de la delegación del Consejo de Seguridad el brasileño Ronaldo Motta Sardenberg, dejo cierta quietud en la mente de los haitianos preocupados por la promoción en círculos internacionales de la idea de un protectorado para Haití, afirmando categóricamente que el “Consejo en su pleno rechazaría cualquier propuesta en este sentido”. Una posici
ón ya adoptada en la resolución 1542 del 30 de abril del 2004 “afirmando su firme determinación de preservar la soberanía, la independencia, la integridad territorial y la unidad de Haití”.

Hoy la comunidad internacional con relación a Haití esta dividida entre países como los del CARICOM, de la Unión Africana, sumando mas de 60 naciones y Venezuela que han pedido y siguen pidiendo una investigación exhaustiva de las circunstancias que dieron al traste al gobierno de Aristide, sin reconocer aun el gobierno de transición de Gerard Latortue y Boniface Alexandre, entienden que el caso haitiano constituye un mal precedente regional por la triple razón:

a) De dejar re abierta las posibilidades de los golpes de estado ya superadas en América Latina o abriendo un espacio peligroso de derrocamiento de gobiernos democráticos por mercenarios que pueden estar al servicio de grupos de ciudadanos cuyos objetivos no son compatibles a los intereses nacionales.
b) La grave e inaceptable intromisión en asunt
os internos de un país soberano de parte de otras potencias
c) La fuerte influencia de algunos países del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para cuando se trata de sus acciones como fue el caso de la decisión del ataque a Irak de los Estados Unidos no acatar las posiciones adoptadas por el organismo mundial, y en otros llevar a la ONU a endosar sus políticas.

El Consejo de seguridad de la ONU en la resolución 1529 ya mencionada considero a la salida de Aristide que la situación haitiana “constituye una amenaza para la paz y la seguridad internacionales, así como la estabilidad del Caribe” pero parece no haber previsto que las consecuencias de sacar violentamente del poder a un régimen electo pudieran dar lugar a la situación caótica de hoy con un nivel mayor de violencia política y de falta grave de la autoridad del Estado que provoca un incremento preocupante en dos aspectos señalados en sus considerándoos:



1- El flujo migratorio de ciudadanos haitianos hacia los países de
l área, siendo la Republica Dominicana el mas afectado

2- El trafico ilícito de armas con las quejas particularmente de Jamaica y de drogas hacia los Estados Unidos, siendo usado el territorio haitiano por los carteles colombianos de la droga desde el golpismo militar en 1991.

Por otro lado se critica el hecho de que los organismos precitados no tomaron en consideración en su acelerada decisión elementos históricos que pudieran dar la impresión de una voluntad expresa de pisotear a una nación considerada como campeona de la libertad de los negros en el mundo, al proclamar justamente su independencia frente a una de las naciones interventoras en este caso Francia, propiciando una presencia directa de tropas extranjeras en momentos de celebrarse el bicentenario de esa gesta libertadora, como forma de “demostrar” el fracaso de la única revolución hecha y ganada por negros antiguos esclavos .

No menos grave es la responsabilidad de la comunidad internacional en cuanto a la cooperación para
la reconstrucción de Haití cuando se mantuvo desde el ano 2000 un embargo económico sobre el país a causa del conflicto electoral. Pese al cambio de autoridades no se cumplió tampoco con las promesas hechas al gobierno de transición en Washington en Julio del ano pasado de desembolsos de fondos por alrededor de 1.4 mil millones de dólares de los que 10% hasta ahora ha sigo entregado en parte para pagar deudas pendientes con organismos crediticios internacionales.

Vale la pena hacer observar que las tropas de la Minustha consumen de esos fondos US$396 millones cada 6 meses tan solo para un poco mas de 7,000 hombres. Suma que no ha sido ofrecida hasta ahora con las migajas de ayuda humanitaria recibida de varios países particularmente Canadá, a favor de las decenas de miles de victimas de dos inundaciones que han hecho en un solo ano mas muertos y damnificados en la historia de Haití, en Mapou en abril y Gonaives en septiembre del ano pasado.

Muchos piensan que existe cierta inseguridad y desco
nfianza a nivel internacional en cuanto a un manejo pulcro de los fondos cuando las actuales autoridades no han logrado controlar los niveles de corrupción denunciados en el régimen pasado que no ha permitido a Haití salir de la deshonrosa posición a nivel internacional sobre 164 países estudiados por Transparency Internacional de ser el país mas corrupto del mundo.

MINUSTHA Y DERECHOS HUMANOS
La tarea de la Misión de Estabilización de la ONU para Haití (MINUSTHA) cuyas tropas por primera vez son mayormente integradas y comandadas por países latinoamericanos con Brasil a la cabeza no ha sido fácil. Los diplomáticos latinoamericanos que han tomado el riesgo político de entrar en esa aventura, se están manejando con sumo cuidado para no pagar el costo de un fracaso de la misión, al ser originarios de países que han sufrido injustas ocupaciones de potencias extranjeras y entender al llegar en el terreno que están en un país dividido entre quienes arriesgan su vida hasta a
hora para demostrar su lealtad a un presidente derrocado y los que propiciaron su salida con la ayuda internacional.

El Chileno Juan Gabriel Valdez representante del Secretario General de la ONU y el General Brasileño Augusto Eleno han puesto en claro que las tropas no son tropas de ocupación , su tarea es de acompañar la policía nacional haitiana en el restablecimiento del orden. En el plano de seguridad insisten en un desarme indiscriminado de todos los grupos ilegalmente armados, los “chimeres” de los barrios populares como los antiguos militares que hasta hace poco controlaban los puertos del interior del país, igualmente las bandas de delincuentes. En el plano político han reiterado sus llamados para la realización de un dialogo que incluya al partido Familia Lavalas ante la tendencia de exclusión percibida y la realización de esfuerzos para la reconciliación nacional.

Han tenido en ocasiones que sustituir a la policía que los moradores de los barrios populares acusan de graves violaciones
de derechos humanos especialmente durante las marchas y manifestaciones pro lavalas que se han ahogado en la sangre cuando agentes policiales tirotean sobre los manifestantes para luego alegar que se trataba de una manifestación sin autorización o que habían personas armadas entre los manifestantes. Sumando las muertes durante las marchas y en los operativos “san pran souf” (sin tiempo ni siquiera para respirar) en los barrios, alrededor de 40 casos contabilizados por los grupos locales de derechos humanos y la prensa en los últimos 3 meses corresponden a simpatizantes lavalas. Siendo los casos de Jimmy Charles y el periodista Abdias Jean, los mas cubiertos por los medios de comunicación entre los casos de ejecuciones extrajudiciales conocidos.

En su visita a Haití en abril pasado el presidente de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos Clare Roberts señaló que efectivamente las violaciones de derechos humanos y las ejecuciones sumarias afectan mayormente a los promotores y defensores de de
rechos humanos como a quienes manifiestan en las calles en pro del retorno al orden constitucional.

Mientras que Fanmi Lavalas avanza la cifra de 10,000 muertos desde antes del 29 de febrero 2004 hasta la fecha. Con la laguna de no poder revelar la identidad exacta ni testimonios de familiares de las victimas. Algo es cierto ningún otro sector político del país lleva mas victimas desde las represiones del golpismo militar en 1991, los ataques de ex militares y los rebeldes en el 2001 hasta la fecha, con las actuales exacciones de la policía, que el sector lavalas cuyo bastión son los barrios populares. Es la realidad que hay que tratar de entender a partir del concepto de que “la violencia genera violencia”.

La violencia se hizo sentir a través de la supuesta “Operación Bagdad” con decapitaciones de policías de las cuales “chimeres lavalasianos” fueron alegadamente acusados. Al mismo tiempo la Policía Nacional Haitiana (PNH) señalaba formalmente al autoproclamado comandante Ravix Ramissainthe
y sus hombres quienes desafiaban abiertamente la autoridad del estado llegando a poner precio a la cabeza del Jefe de la Policía Leon Charles, de ser los responsables de matar a policías y atacar a comisarías en la capital y en el interior.

La liberación de todos los presos en Haití por los rebeldes en los lugares que llegaban una manera de sumar hombres a su causa, sin lugar a duda conjuntamente con las repatriaciones de ex convictos haitianos desde los Estados Unidos y Canadá, hacen mas peligrosas las calles de puerto Príncipe especialmente con los múltiples secuestros y los robos al minuto de vehículos según informes de grupos de derechos humanos.

Unas 200,000 armas de distintos calibres están en uso de manera ilegal en Haití, mucho mas que el arsenal de la Policía Nacional Haitiana (PNH) lo que llevo al Primer Ministro provisional Gerard Latortue a declarar públicamente que tiene la obligación de buscar armas a través del contrabando.

En el plano de la justicia: los arrestos arbitra
rios son frecuentes , mientras que en las cárceles mas del 90% son presos preventivos. El experto independiente francés Louis Joignet muy critico frente al régimen lavalas, en sus últimos informes sobre la situación de los derechos humanos señala de manera enfática un descenso grave en cuanto al respeto por los derechos humanos. Sobre “La scierie” precisa que no hubo ninguna masacre sino un enfrentamentiento entre simpatizantes lavalas y opositores. En este dossier la coalición nacional para los refugiados haitianos ahora red nacional de derechos humanos acusa al ex primer ministro Yvon Neptune. Este ultimo mantiene hace mas de dos semanas una huelga de hambre pidiendo ser absuelto por la justicia de todo cargo ya que tiene 1 ano preso.

En Puerto Príncipe los estudiantes anti aristide del grupo GNB (Grenn nan bouda/Testículos bien puestos) se manifiestan ahora pidiendo la renuncia del gobierno de transición, petición hecha en varias ocasiones anteriores por otros grupos políticos que entienden que no
existe un clima de confianza para celebrar las elecciones, entre otros MODEREH, PNDPH, Tet Ansamn, Ranfo que constituyeron una coalición para lograr la renuncia de las actuales autoridades.

Los estudiantes también en sus marchas lanzan eslóganes hostiles a la burguesía haitiana la cual dicen se ha beneficiado de la situación actual con “jugosos contratos con los organismos internacionales”, las exoneraciones de impuestos acordados por el gobierno de transición durante 3 anos sobre la base de las perdidas registradas durante los saqueos previos y post la salida de Aristide, sin que las autoridades hayan mostrado la misma sensibilidad para las pequeñas “marchantas” de las calles que también a causa de la violencia política pierden mas frecuentemente sus mercancías en los disturbios diarios del centro de la ciudad. Igualmente pidieron y piden con vehemencia el retiro de las tropas onusenses.

Los Presidentes Luis Ignacio Lula de Brasil y Tabarre Vásquez de Uruguay hicieron recientemente un llamado
al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para la asistencia urgente humanitaria y económica a Haití, “ya que la solución al caso haitiano no es militar” según su parecer. Sus países juntos a Argentina, Chile y España han amenazado de retirar sus tropas de Haití si no llegan los fondos de asistencia en un plazo breve. Aspecto previsto en la resolución 1529 del Consejo de Seguridad e implícita en la carta de la OEA como la Carta Interamericana.


ANOTACIONES FINALES Y PROPUESTAS
Haití como miembro de los organismos mencionados arriba parece abandonada a su suerte, sus resoluciones no existen para ella, sus comités y grupos de trabajo no aplican las reglas cuando se trata de ella. Que mala suerte cuando en el plano local los políticos haitianos no han aprendido a ponerse de acuerdo, solo cuando hace falta “tumbar” a un gobierno.

Tal como se puede afirmar que la situación haitiana no es la de Somalia ni de Kosovo que pudiera justificar una intervención extran
jera, hay que decir que el caso haitiano era todavía manejable antes del 29 de febrero 2004, para lograr una salida institucional y evitar tal como sucedió que el país estuviera hasta la instalación del Primer Ministro provisional bajo control político, económico y militar de embajadas extranjeras... sino hay que estar de acuerdo con quienes piden hoy la renuncia del gobierno de transición

En términos del respeto a los principios democráticos y la aplicación de las normas aceptadas universalmente para el desarrollo democrático hay que constatar las fallas de los principales actores de la crisis:

1- El gobierno constitucional haitiano por haber dejado degenerar la crisis electoral en un “tranque” político cuando tenia a manos los medios para resolverlo a tiempo, confiado en su apoyo popular y la disposición de lucha que pudieran tener sus simpatizantes armados desde la lógica de defender un mandato de 5 anos no negociable, dando muestra de poca disposición para las concesiones, cayendo sin embar
go en errores graves que juntos a la trama internacional propiciaron su derrocamiento.


2- La oposición haitiana, el G-184, el movimiento GNB y demas grupos de la sociedad civil también con núcleos armados en algunos barrios populares al optar por la “opción zero” que era la renuncia del mandatario sin lograr éxito después de 3 anos de lucha con manifestaciones callejeras y una propaganda nacional e internacional de “diabolizacion” de la figura del mandatario se resistió a todo verdadero dialogo para aceptar la intromisión extranjera y la participación de “rebeldes armados” para derrocar un gobierno electo democráticamente, sentando un mal precedente local y regional.

3- Los Estados Unidos y Francia de manera particular por una intromisión e intervención directa en asuntos internos de Haití inaceptable en esos tiempos de modernidad, sin rechazar su ayuda cuando se hace en un marco de respeto y de dignidad.

4- La ONU y la OEA por no aplicar sus propias reglas de asistencia a gobiernos
democráticos en dificultad dejando de ser entidades de arbitraje dando la impresión de parcializarse teniendo actuaciones que no tomen en consideración sus normas bajo influencia de potencias miembros, sobre todo cuando los mas pobres al no tener voz en los foros internacionales ni poder de lobby pueden ser los mas afectados al carecer de la asistencia económica necesaria.

5- El gobierno de transición por no haber impuesto la autoridad del Estado llevando al país al caos con la violencia política a su paroxismo y el nivel de deterioración mas grave en materia de derechos humanos desde la dictadura duvalierista; sin lograr obtener tampoco la confianza de los dirigentes políticos en cuanto a propiciar un clima adecuado para la celebración de las elecciones como parte básica de su mandato enfrentando las peticiones de renuncia.

6- La MINUSTHA a través de los países integrantes por no haber percibido la complejidad en el terreno haitiano de una multiplicidad de grupos armados que responden a intere
ses distintos de sectores diversos tanto políticos, económicos como delincuenciales, lo cual ha creado la falsa imagen de la imposibilidad de cumplir con su misión que es la estabilización de Haití acompañando a una policía haitiana corrompida en la mitad, provocando que hoy enfrenta peticiones legitimas de su retiro del territorio haitiano.


Considerando lo anterior descrito como una evaluación negativa del caso haitiano y la necesidad de encontrar nuevas formulas de solución a la crisis afín de evitar apoyar una acción que pudiera traer mayor división en el tejido social haitiano fuera de una decisión que tuviera carácter legal con participación popular nos referimos al retorno de Aristide o la celebración de las elecciones, los dos, pedidos y rechazados, por una franja importante de la sociedad haitiana,

Considerando que la Republica Dominicana es el único país fronterizo con Haití por ende el mas afectado por la prolongada crisis tanto por la presión migratoria como por las repercusiones
negativas en la cuestión de la seguridad fronteriza, los proyectos pendientes de financiamiento internacional para ambos países, los programas de cooperación bilaterales,

Considerando que es del interés nacional de la Republica Dominicana proseguir en su política de apoyo a la transición política con los reiterados llamados en conclaves internacionales para la ayuda a Haití, manifestando esta solidaridad con el país vecino al pedir en la reunión de Cayenne la condonación de la deuda externa de Haití; al mismo tiempo la necesidad de tener un papel mas activo en la búsqueda de alternativas viables, justas y respetuosas de la soberanía popular, al nuevo impasse político que se vislumbra,

SE PROPONE:
Que el gobierno dominicano estudie la factibilidad y promueva usando su territorio como escenario la posibilidad de :

1- La celebración de una cumbre con los principales actores citados arriba a través de sus máximos representantes con la participación de jefes de
gobierno y/o oficiales de la CARICOM, la Unión Africana, la Unión Europea entre otros para llegar a un acuerdo político y económico por el retorno a la paz, asegurar la gobernabilidad democrática y el desarrollo de Haití tomando como punto de partida elementos importantes del CCI. (Marco de cooperación transitoria presentado en Washington el ano pasado) como también parte de los proyectos importantes de la reunión de Cayenne de marzo pasado para la preparación de un PLAN INTERNACIONAL DE DESARROLLO Y SOLIDARIDAD CON HAITI (PIDS-HAITI) con objetivos a corto, mediano y largo plazo cubriendo un periodo de 25 anos .

2- Diseñar el marco y elaborar las modalidades a través de un acuerdo político parecido al que dio nacimiento al Consejo de Sabios y el acuerdo de abril 2004 que extendió el periodo constitucional de transición política de 3 meses a 2 anos, de una consulta popular cuyos resultados deberán ser respetados por las partes implicados sobre: el retorno de Aristide y/o las elecciones, entendiendo qu
e en cualquier caso las elecciones generales deberían efectuarse en los 3 próximos meses a contar de la fecha de consulta.

Que el pueblo soberano sea quien decida, no la ONU, no la OEA, no los países amigos, no la violencia impuesta de ex militares o chimeres, no la manipulación de los políticos. Es tiempo que pongamos los oídos en el corazón del pueblo.

PONENCIA PREPARADA PARA ESTUDIANTES / DELEGADOS PARTICIPANTES DE UN SIMULACRO DEL MODELO DE LAS NACIONES UNIDAS
emph@verizon.net.do
(13 de Mayo 2005)

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